La cristalización es el signo más claro de la miel pura. Con el tiempo, la glucosa de la miel tiende a solidificarse, formando gránulos o una consistencia más densa. Esto no afecta su calidad, solo su estado. La miel adulterada, al ser sometida a altas temperaturas o contener jarabes, permanece líquida de forma indefinida.
● Miel pura: Se cristaliza uniformemente.
● Miel adulterada: Permanece líquida o presenta cristales desiguales.
Coloca una pequeña gota de miel en la punta de tu pulgar.
● Miel pura: La gota se mantendrá en su lugar, densa y sin expandirse.
● Miel adulterada: Se extenderá o escurrirá debido a su menor viscosidad y alto contenido de agua.
Llena un vaso con agua fría y vierte una cucharada de miel.
● Miel pura: Se asentará en el fondo del vaso en forma de grumo o bloque, y tendrás que removerla para que se disuelva.
● Miel adulterada: Se disolverá casi de inmediato, mezclándose con el agua.
Coloca una gota de miel sobre un papel secante, una servilleta o un pañuelo de cocina.
● Miel pura: La gota mantendrá su forma y no dejará un cerco de humedad alrededor, ya que no contiene exceso de agua.
● Miel adulterada: La gota se absorberá o dejará una mancha húmeda.
Elegir miel pura es una inversión en tu salud y en el trabajo de los apicultores.